Entras en el ascensor, las puertas se cierran y a tu lado está justo la persona que puede dar un impulso a tu carrera. Tienes treinta segundos. ¿Qué dices? Ese relato breve y potente sobre quién eres y qué tienes que ofrecer se llama elevator pitch (o discurso de ascensor). En este artículo aprenderás paso a paso a crear un buen elevator pitch, con una fórmula clara y dos ejemplos completos que puedes adaptar enseguida.
¿Qué es exactamente un elevator pitch?
Un elevator pitch es una presentación breve y dirigida que en unos 30 a 60 segundos deja claro quién eres, cuál es tu valor y qué buscas. El nombre viene de la idea de que debes poder contar tu historia en el tiempo de un trayecto en ascensor. No es un resumen de todo tu CV, sino una invitación a una conversación.
El objetivo no es contarlo todo. El objetivo es despertar curiosidad, para que la otra persona piense: «De esto quiero saber más.» Un buen pitch es preciso, humano y fácil de recordar.
¿Cuándo usas un elevator pitch?
Mucha gente asocia el pitch solo con una entrevista de trabajo, pero lo usas en muchos más momentos. En cuanto alguien pregunta «¿Y tú a qué te dedicas?», necesitas un pitch.
- Entrevista de trabajo: como respuesta a «Háblame un poco de ti.» Un buen elevator pitch para la entrevista marca de inmediato el tono adecuado.
- Eventos de networking: para presentarte de forma memorable a personas que aún no conoces.
- Online: como base para tu extracto de LinkedIn o tu texto de presentación.
- Ferias y jornadas de empleo: donde los reclutadores hablan con cientos de personas y tú quieres destacar.
- Encuentros inesperados: una charla junto a la máquina de café, un afterwork o, en efecto, ese ascensor.
La fórmula: estructura en cuatro pasos
Un buen pitch tiene una estructura lógica. Usa este esquema sencillo como marco. No hace falta que cada paso dure lo mismo, pero juntos forman un relato completo.
1. ¿Quién eres?
Empieza con una presentación breve y clara de ti mismo. Di tu nombre, tu rol o área y, si procede, tus años de experiencia. Mantenlo humano: eres más que un título de puesto.
2. ¿Qué haces y cuál es tu valor?
Este es el corazón de tu pitch. No cuentes solo qué haces, sino sobre todo qué problema resuelves o qué resultado aportas. El valor es más concreto que las tareas. «Ayudo a los equipos a entregar software más rápido» dice más que «Soy jefe de proyecto.»
3. ¿Qué te hace único?
Añade un detalle que te distinga. Puede ser una combinación singular de competencias, un resultado potente o una cualidad que encaje con el contexto. Esto es lo que hace memorable tu pitch.
4. ¿Qué buscas?
Cierra con una pregunta o una dirección clara. ¿Qué quieres conseguir con esta conversación? ¿Buscas un nuevo puesto, una colaboración o simplemente una conversación de seguimiento? Ponle fácil a la otra persona responder.
Do's and don'ts
La fórmula es el esqueleto, pero la ejecución marca la diferencia. Ten en cuenta estos puntos para mantener tu pitch afinado.
- Do: mantenlo corto y practícalo en voz alta hasta que suene natural.
- Do: adapta tu pitch a tu interlocutor y a la situación.
- Do: usa ejemplos y resultados concretos en lugar de cualidades vagas.
- Do: termina con una dirección abierta que invite a continuar.
- Don't: no sueltes de carrerilla todo tu CV ni enumeres tareas sin contexto.
- Don't: no memorices tu texto tan al pie de la letra que suenes robótico.
- Don't: no uses jerga ni palabras de moda que nadie entienda de verdad.
- Don't: no olvides respirar y mantener el contacto visual.
Dos ejemplos completos
La teoría es útil, pero nada funciona tan bien como un ejemplo concreto de elevator pitch. Abajo encontrarás dos: uno para un perfil junior y otro para un profesional con experiencia. Úsalos como plantilla y rellena tu propia historia.
Ejemplo 1: el perfil junior
«Hola, soy Lucía. Acabo de terminar mis estudios de comunicación y, durante la carrera, me enamoré del marketing de contenidos. En mis prácticas en una startup pude montar el enfoque de redes sociales, y el alcance creció de forma visible en los meses siguientes. Lo que me caracteriza es que me gusta combinar datos y creatividad: pruebo, mido y ajusto. Ahora busco un primer empleo en el que pueda crecer de verdad como junior de marketing de contenidos. ¿Conoces por casualidad equipos que tengan espacio para eso?»
Fíjate en cómo este pitch compensa la poca experiencia con energía, un ejemplo concreto y una dirección clara. Justo lo que necesita un perfil junior.
Ejemplo 2: el profesional con experiencia
«Soy Marco, controller financiero con más de doce años de experiencia en la industria manufacturera. Estoy especializado en ordenar procesos financieros caóticos: informes que llegaban tarde, presupuestos en los que nadie confiaba. En mi empleo actual reduje el cierre mensual de diez a tres días. Lo que me distingue es que traduzco las cifras en relatos comprensibles para la dirección. Ahora me estoy orientando hacia un rol de finance manager en el que pueda construir un equipo. Me encantaría saber si eso encaja con lo que buscáis.»
Este pitch se apoya en un resultado concreto y medible y en una especialización clara. Ideal para alguien que quiere posicionarse para dar un siguiente paso.
Manos a la obra con tu propio pitch
El mejor pitch es el que encaja contigo y que pronuncias con confianza. Empieza por los cuatro pasos, escribe una primera versión y practícala en voz alta. Pide feedback a alguien de confianza y púlela hasta que cada frase se sienta natural.
¿Te cuesta encontrar tú mismo las palabras adecuadas? El Generador de Elevator Pitch de MARA Career Coach te ayuda a redactar en unos minutos un pitch personal y profesional. Rellenas tu trayectoria y tu objetivo, y recibes un pitch cuidado que puedes seguir adaptando. Así nunca más empiezas con la hoja en blanco y siempre tienes un relato potente listo para tu próxima conversación.