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Cómo negociar tu salario: preparación, momento y las palabras adecuadas

La oferta ha llegado. Estás contento y, aun así, algo te ronda la cabeza: ¿esto es todo? Mucha gente acepta la primera propuesta porque negociar le resulta incómodo o por miedo a que la empresa se eche atrás. Sin embargo, en muchas organizaciones hablar del salario y de las condiciones forma parte normal del proceso de selección. El objetivo no es «ganar», sino llegar juntos a un acuerdo con el que ambas partes estéis a gusto.

Y merece la pena dedicarle tiempo. Tu salario de entrada suele ser la base de las subidas posteriores, así que lo que acuerdes ahora te acompañará durante años. En este artículo verás cómo prepararte, cuándo sacar el tema del dinero, cómo formular tu petición, qué puedes negociar además del sueldo fijo, qué hacer ante una oferta baja y qué errores conviene evitar.

Preparación: sabe lo que vales

Negociar sin prepararse es jugársela a cara o cruz. Si sabes lo que es habitual, puedes proponer una cifra con calma y con argumentos. Así que empieza por los deberes:

Conviene saberlo: la Directiva europea de transparencia retributiva (Directiva (UE) 2023/970) reconoce a quienes solicitan un empleo el derecho a recibir información sobre la retribución inicial o su banda, y establece que la empresa no puede preguntarles por su salario actual o anterior. Los Estados miembros de la UE deben trasponerla a su legislación nacional. Cuándo y cómo se aplican estas normas en tu país depende de esa ley nacional, así que comprueba en qué punto está.

El momento: ¿cuándo hablar de salario?

Tu posición es más fuerte cuando la empresa tiene claro que te quiere y tú todavía no has firmado nada. En la práctica, suele ser en una segunda entrevista o cuando recibes la oferta. Sacar el tema del dinero en una primera toma de contacto, antes de saber si hay encaje, rara vez juega a tu favor.

Pero a menudo no eres tú quien saca el tema. La pregunta «¿Cuáles son tus expectativas salariales?» puede llegar pronto, a veces incluso en una primera llamada. Tienes consejos generales para responderla en nuestro artículo sobre las preguntas de entrevista más frecuentes. En resumen, tienes dos opciones:

Si das una horquilla, ten en cuenta que la empresa suele fijarse en la parte baja. Por eso, que el extremo inferior no quede por debajo de tu cifra realista. Y aclara siempre si hablas de bruto anual y en cuántas pagas: en España es habitual cobrar en catorce pagas, con dos pagas extra, o en doce con las extras prorrateadas.

Cómo formular tu petición

El momento clave llega cuando la oferta está sobre la mesa. Algunos principios te ayudarán:

  1. Empieza por el entusiasmo. Deja claro primero que quieres el puesto. Negociar es más fácil cuando la otra parte sabe que no estás a punto de irte.
  2. Da una cifra concreta. «Algo más» es vago e invita a un gesto simbólico. Una cifra concreta demuestra que te has preparado.
  3. Argumenta con tu valor, no con tus necesidades. Tu alquiler o un trayecto más largo son comprensibles, pero no son un argumento para la empresa. Tu experiencia, tus resultados y el valor de mercado del puesto, sí.
  4. Haz una pregunta abierta y luego calla. La tentación de llenar el silencio con «pero si no es posible, no pasa nada» es grande. Resiste.

Así podría sonar: «Muchas gracias por la oferta, me ilusionan mucho el puesto y el equipo. Teniendo en cuenta las responsabilidades, mi experiencia montando el área de planificación y lo que veo en puestos similares, había pensado en 37.000 euros brutos anuales. ¿Habría margen para ello?»

No tienes que decir sí o no en el momento. «¿Puedo darles una respuesta el jueves?» es una petición completamente normal. Negocia a ser posible hablando, por teléfono o videollamada, y pide después que te confirmen por escrito lo acordado.

Mucho más que el sueldo fijo

La retribución es más que la cifra de tu nómina. Compara siempre una oferta por el paquete completo anual. Estos son algunos elementos que puedes poner sobre la mesa:

Elige dos o tres puntos que de verdad marquen la diferencia para ti. Negociar todo a la vez hace la conversación pesada y diluye tus propias prioridades.

Cómo responder a una oferta baja

Si la oferta te decepciona, mantén la calma. Una oferta baja no es un insulto, sino un punto de partida. Así puedes abordarla:

  1. Da las gracias y pregunta. «Gracias. ¿Podrían explicarme cómo han llegado a esta cifra?» A veces resulta que la empresa te ha encuadrado de otra forma de lo que pensabas, o que aún no te han contado una parte del paquete.
  2. Argumenta y haz una contrapropuesta. «La cifra está por debajo de lo que esperaba por mi experiencia y por el mercado. Estaba pensando en 36.000 euros. ¿Habría posibilidad de moverse?»
  3. ¿El presupuesto está cerrado de verdad? Entonces pasa a otros elementos: una categoría superior, presupuesto de formación, más días de teletrabajo o una revisión salarial por escrito al acabar el periodo de prueba.
  4. Conoce tu límite. Si la oferta sigue por debajo de tu mínimo, puedes rechazarla con educación. Un trabajo que no te sale a cuenta acaba pesando.

Lo que acordéis, que quede recogido en tu contrato o en una oferta por escrito. Las promesas verbales se olvidan con facilidad tras una reorganización o un cambio de responsable.

Errores que conviene evitar

Practica la conversación

Una negociación salarial es una conversación como cualquier otra: cuanto más la practiques, con más calma la llevarás. Di en voz alta tu frase de apertura y tus argumentos, a ser posible ante alguien que te repregunte sin contemplaciones. En el Simulador de Entrevistas de MARA practicas entrevistas en voz alta con feedback inmediato, y en el chat con MARA puedes preparar tu negociación y pulir tus frases. Las decisiones, como tu objetivo y tu mínimo, son tuyas.

Conclusión

Negociar bien empieza mucho antes de la conversación: conoce el valor de mercado, fija tus tres cifras y reúne argumentos concretos. Ten la conversación de verdad cuando haya una oferta, da una cifra concreta y argumentada, mira más allá del sueldo fijo y deja todo por escrito. Así no entrarás esperando que salga bien, sino con un plan.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo hay que hablar de salario en un proceso de selección?
Lo ideal es hacerlo cuando la empresa ya ha mostrado un interés claro por ti, normalmente en una segunda entrevista o al recibir la oferta. Si te preguntan antes por tus expectativas salariales, pregunta por la banda prevista para el puesto o da una horquilla argumentada.
¿Debo ser yo quien diga primero una cifra?
No es obligatorio. Puedes preguntar primero qué banda salarial tiene prevista la empresa para el puesto. Si das tú una cifra, básala en un estudio de mercado y asegúrate de que la parte baja de tu horquilla no quede por debajo de lo que consideras realista.
¿Puede una empresa retirar la oferta si negocio?
Puede ocurrir, pero una petición educada y argumentada forma parte de muchos procesos de selección. El riesgo está sobre todo en el tono: ultimátums, exigencias poco realistas o alargar el proceso sin fin. Sé cordial, deja claro que quieres el puesto y conoce tu mínimo.
¿Qué se puede negociar si el salario está cerrado?
Por ejemplo, la categoría o el nivel de entrada, la fecha de incorporación, la jornada, los días de teletrabajo, un presupuesto de formación, días de vacaciones adicionales, la retribución flexible o una revisión salarial por escrito al terminar el periodo de prueba.

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