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7 min de lectura

Cómo preparar un assessment center o unas pruebas de selección

Las primeras entrevistas han ido bien y entonces llega el mensaje: «La siguiente fase del proceso es un assessment.» Para mucha gente suena a examen sin temario. ¿Qué van a evaluar? ¿Se puede preparar? ¿Y si tienes un mal día?

La buena noticia es que un assessment es menos misterioso de lo que parece. Las pruebas suelen parecerse, y si sabes lo que viene puedes prepararte de forma específica. En este artículo verás qué pruebas te puedes encontrar, qué se puede practicar y qué no, cómo responder un test de personalidad con honestidad y coherencia, cómo afrontar el día y por qué conviene pedir siempre feedback después.

¿Qué es exactamente un assessment?

Un assessment es una fase del proceso de selección en la que una empresa, o una consultora externa en su nombre, analiza de forma estructurada cómo piensas, cómo trabajas y cómo reaccionas. Puede hacerse online, de forma presencial en un assessment center o combinando ambas cosas, y durar desde una hora hasta una jornada completa. Las pruebas dependen del puesto. Por eso, pregunta siempre de antemano qué te espera. La mayoría de las organizaciones te dirán con gusto qué pruebas hay y cuánto dura.

Las pruebas que te puedes encontrar

Pruebas de aptitudes

Estas pruebas psicotécnicas miden tu capacidad de razonamiento, a menudo con el tiempo justo. Las variantes más habituales son el razonamiento numérico (interpretar tablas y gráficos, calcular porcentajes), el razonamiento verbal (leer textos y valorar qué conclusión es correcta) y el razonamiento abstracto (descubrir patrones en series de figuras).

Tests de personalidad

Respondes a una serie de afirmaciones sobre cómo eres y qué prefieres, por ejemplo «Me gusta tomar la iniciativa en un grupo». No hay límite de tiempo ni respuestas correctas o incorrectas. El objetivo es hacerse una idea de tu estilo de trabajo.

Pruebas de juicio situacional

Te presentan situaciones laborales breves y eliges u ordenas posibles reacciones. Este tipo de prueba observa cómo sopesas las opciones en situaciones prácticas.

Role plays

Mantienes una conversación con un actor o un evaluador que interpreta un papel: un cliente descontento, un colaborador que no rinde, una compañera con la que tienes un conflicto. Antes recibes unas breves instrucciones con información de contexto.

Casos prácticos y ejercicios de bandeja de entrada

En un caso práctico analizas un problema de negocio y presentas una recomendación. En un ejercicio de bandeja de entrada (in-basket) recibes un buzón lleno de correos, notas y peticiones, y tienes un tiempo limitado para priorizar, decidir y delegar.

La entrevista con el evaluador

A menudo el assessment termina con una conversación en la que el evaluador repasa tus resultados contigo o te pregunta por tu experiencia. Se parece a una entrevista normal con preguntas de comportamiento. Prepárala como cualquier entrevista, por ejemplo con nuestra lista de preguntas de entrevista más frecuentes.

Qué se puede practicar y qué no

Seamos sinceros sobre lo que aporta la preparación. Tu capacidad de razonamiento de fondo no cambia en una semana. Lo que sí puedes mejorar es todo lo que la rodea:

Lo que no puedes practicar, ni deberías querer hacerlo, es una personalidad distinta. Lo explicamos a continuación.

Responder un test de personalidad con honestidad y coherencia

La tentación de responder lo que crees que la empresa quiere oír es grande. No lo hagas. Primero, no sabes qué perfil buscan; un puesto en el que trabajas mucho en solitario pide algo distinto que uno de trato constante con clientes. Segundo, algunos cuestionarios incluyen controles de coherencia o de deseabilidad social. Y tercero, si te contratan por un perfil que no es el tuyo, acabas en un trabajo que tampoco encaja contigo.

Algunos consejos prácticos:

Role plays y casos prácticos: cómo abordarlos

En un role play se fijan sobre todo en cómo te comunicas. Lee bien las instrucciones y decide de antemano qué quieres conseguir en la conversación. Durante el diálogo, escucha de verdad, resume lo que dice la otra persona y haz preguntas abiertas antes de proponer soluciones. Cierra con acuerdos concretos. Compórtate como lo harías en una situación real de trabajo; un evaluador distingue entre un interés sincero y una técnica aprendida de memoria.

En un caso práctico o ejercicio de bandeja de entrada, tu forma de trabajar cuenta al menos tanto como tu conclusión. Echa primero un vistazo a todo el material antes de empezar, porque un dato de un documento a veces cambia el sentido de otro. Distingue entre lo urgente y lo importante y anota brevemente por qué tomas cada decisión. Así, en la puesta en común podrás explicar tu razonamiento con claridad.

En la entrevista con el evaluador, el método STAR te ayuda a concretar tus ejemplos. Y si al principio de la jornada te piden que te presentes, un elevator pitch breve y preparado te vendrá muy bien.

El día de la prueba

Después: pide feedback

Sea cual sea el resultado, pide que te expliquen tus resultados. Pregunta antes o después cómo funciona el informe: ¿podrás verlo? Y si es así, ¿cuándo y en qué formato? Aprovecha el feedback para aprender. ¿Dónde destacaste, qué llamó la atención y encaja esa imagen con cómo te ves tú? Aunque no pases a la siguiente fase, un assessment te aporta así información valiosa para tu próximo paso.

Conócete mejor antes

Un assessment trata sobre ti. Cuanto mejor te conozcas, con más calma y coherencia responderás los cuestionarios y con más claridad podrás explicar en la entrevista final cómo trabajas. MARA ofrece seis assessments de autoconocimiento sobre tu estilo de trabajo, tus valores profesionales, tu estilo de comunicación y tus impulsores. Es importante saber que no son pruebas de selección ni una simulación del test de ninguna empresa. Sirven para conocer mejor tus propias preferencias y tu estilo de trabajo, de modo que puedas hablar de ello con claridad en una entrevista.

Si quieres practicar la entrevista con el evaluador, en el Simulador de Entrevistas de MARA puedes ensayar preguntas de comportamiento y recibir feedback. Con el generador de historias STAR de MARA conviertes tus experiencias en ejemplos claros.

Conclusión

Un assessment no se puede «trucar», pero sí se puede preparar bien. Infórmate de qué pruebas habrá, practica el formato de las pruebas de aptitudes, piensa un enfoque para los role plays y los casos prácticos, responde con honestidad a los tests de personalidad y pide feedback al terminar. Así llegarás a la jornada con la cabeza despejada y mostrarás quién eres de verdad.

Preguntas frecuentes

¿Se puede practicar para un assessment?
En parte. Puedes familiarizarte con el formato de las pruebas de aptitudes, aprender a gestionar el tiempo, repasar lo básico como los porcentajes y pensar un enfoque para los role plays y los casos prácticos. Practicar no cambia tu capacidad de razonamiento de fondo ni tu personalidad, y tampoco hace falta.
¿Cómo respondo mejor un test de personalidad?
Con honestidad y pensando en cómo sueles ser en el trabajo. Fíate de tu primera reacción, no elijas siempre «neutral» ni los extremos y no intentes adivinar qué perfil busca la empresa. Algunos cuestionarios controlan la coherencia o la deseabilidad social de las respuestas.
¿Qué tengo que llevar a un assessment?
Pregunta de antemano qué se espera. A menudo basta con un documento de identidad, tus gafas si las necesitas y algo de beber. En un assessment online, busca un lugar tranquilo y una conexión a internet estable. Si necesitas una adaptación, avísalo con tiempo.
¿Los assessments de MARA son iguales que el assessment de una empresa?
No. Los assessments de MARA sirven para el autoconocimiento: tu estilo de trabajo, tus valores profesionales, tu estilo de comunicación y tus impulsores. No son pruebas de selección ni una simulación del test de ninguna empresa.

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