Te ha llegado la convocatoria, pero no hay ninguna dirección: la entrevista es por Teams. O, más raro todavía, recibes un enlace en el que las preguntas aparecen en pantalla y tú mismo grabas las respuestas, sin nadie al otro lado en directo. Para muchas empresas, la entrevista por videollamada es ya una primera fase de lo más normal, y a veces también la segunda. Lo que dices sigue siendo lo más importante, pero delante de una cámara entran en juego cosas de las que nunca tienes que ocuparte en una sala de reuniones: la luz, el sonido, hacia dónde miras y una conexión que elige justo el peor momento para fallar.
La buena noticia: casi todo eso se puede dejar resuelto de antemano. En este artículo verás cómo prepararte tanto para una videoentrevista en directo como para una grabada, y qué hacer si aun así algo sale mal.
Dos tipos de entrevista por vídeo
Conviene saber primero a qué formato te enfrentas, porque cada uno pide un enfoque algo distinto.
- Videoentrevista en directo — Una entrevista normal, pero por Teams, Zoom, Google Meet o una herramienta parecida. Al otro lado hay una persona real de selección o del equipo, que puede repreguntar, y hay espacio para una pequeña charla informal.
- Entrevista grabada (diferida) — Entras en una plataforma, aparece una pregunta, a veces con un breve tiempo para pensar, y después grabas tu respuesta en un tiempo limitado. Alguien revisa las grabaciones más tarde. Nadie asiente ni te echa una mano si te atascas, y a menudo solo tienes un número limitado de intentos.
Lee bien la invitación. En una entrevista grabada suele indicarse cuántas preguntas hay, cuánto tiempo tienes por respuesta y si puedes repetir. Si no lo pone, puedes preguntárselo sin problema a la persona de selección.
Técnica: pruébalo todo el día antes
La mayoría de los contratiempos de una entrevista por vídeo se evitan con un cuarto de hora de pruebas el día anterior. Repasa esta lista:
- Abre el enlace con antelación. ¿Tienes que instalar una aplicación o dar permiso al navegador para usar la cámara y el micrófono? Mejor no descubrirlo dos minutos antes de empezar.
- Usa auriculares con micrófono. Evitan el eco y oyes mejor a la otra persona. Unos con cable no tienen batería que se pueda agotar.
- Asegúrate de tener una conexión estable. Ponte cerca del router o usa un cable de red si puedes. Pide a las personas con las que vives que no pongan series ni streaming durante la entrevista.
- Portátil enchufado, notificaciones desactivadas. Cierra los programas que no necesites y silencia las notificaciones de correo y chat, también en el móvil.
- Revisa tu nombre visible. En Teams o Zoom la otra persona ve el nombre de tu cuenta. No quieres que aparezca «reydelafiesta99» o el nombre de tu compañero de piso.
Cámara, luz y fondo
No hace falta montar un estudio. Tres cosas marcan la mayor diferencia:
La cámara a la altura de los ojos
Un portátil apoyado en la mesa te graba desde abajo: la otra persona acaba viendo tu barbilla y tu techo. Coloca el portátil sobre una pila de libros o una caja, de modo que la cámara quede a la altura de los ojos o un poco por encima. Siéntate de forma que se vean tu cabeza y tus hombros, con algo de espacio por encima de la cabeza.
Luz de frente
Siéntate mirando hacia la ventana, no de espaldas a ella. El contraluz te convierte en una silueta oscura. Si ya es de noche, pon una lámpara detrás de la pantalla que te ilumine la cara. Evita una luz potente justo encima de tu cabeza, porque crea sombras duras.
Un fondo tranquilo
Una pared lisa o una estantería ordenada es más que suficiente. Un tendedero o una cama sin hacer distraen. Si no lo puedes evitar, usa la función de desenfoque del programa; un desenfoque neutro suele distraer menos que un fondo virtual gracioso.
Contacto visual y lenguaje corporal ante la cámara
Aquí es donde muchos fallan sin darse cuenta. Cuando miras la cara de la persona entrevistadora en tu pantalla, a ella le parece que miras hacia abajo. Ante la cámara, el contacto visual se consigue mirando al objetivo.
No hace falta hacerlo durante toda la entrevista; resultaría poco natural. Un hábito que funciona: escucha mirando la cara en la pantalla y mira a la cámara en los momentos importantes, como al empezar una respuesta y al llegar a tu idea principal. Arrastra la ventana de la otra persona a la parte superior de la pantalla, justo debajo de la cámara. Así la diferencia de mirada es mínima.
Por lo demás: siéntate recto, un poco inclinado hacia delante, y deja que tus manos entren en el encuadre de vez en cuando al explicar algo. Asiente de forma visible cuando escuches. En cámara, una cara inmóvil parece desinterés mucho antes que en una mesa.
Ritmo al hablar y pausas
A través de una conexión, el sonido llega con un ligero retraso. Si hablas deprisa y sin pausas, vuestras voces se solapan y se pierde la mitad. Tres hábitos ayudan:
- Habla un poco más despacio de lo normal y vocaliza bien. Lo que a ti te parece exageradamente pausado, al otro lado suele sonar sencillamente claro.
- Deja un breve silencio cuando la otra persona termine antes de empezar tú. Así el retraso no hará que la interrumpas.
- Cierra tu respuesta de forma audible. Una frase como «Ese fue, en resumen, mi planteamiento» deja claro que vuelve a ser su turno. En vídeo eso cuesta más de leer que en persona.
Estructurar tus respuestas
Delante de una pantalla es más fácil irse por las ramas, y en una entrevista grabada además corre el reloj. Por eso la estructura importa todavía más. Para preguntas como «Cuéntame alguna vez en que…» usa el método STAR: situación, tarea, acción, resultado. Para la pregunta inicial «Háblame un poco de ti» te conviene un elevator pitch breve y preparado. Y si quieres saber qué preguntas te pueden hacer, echa un vistazo a las preguntas de entrevista más frecuentes con respuestas de ejemplo.
Un truco que solo funciona en vídeo: pega unos pósits con palabras clave alrededor de la cámara, por ejemplo los nombres de tus tres mejores ejemplos. Quédate en palabras sueltas. Quien lee frases enteras aparta la vista del objetivo y suena monótono, y la persona entrevistadora lo nota enseguida.
Especial entrevistas grabadas
En una entrevista diferida hablas con tu propia imagen, y eso resulta extraño para casi todo el mundo. Algunos consejos:
- Haz la pregunta de prueba si la hay. Muchas plataformas ofrecen una pregunta de ensayo que no cuenta. Aprovéchala para comprobar la luz, el sonido y los tiempos.
- Usa el tiempo para pensar en elegir tu estructura, no en redactar un texto. Si quieres, apunta tres palabras: situación, qué hiciste, resultado.
- Vigila el tiempo, pero no lo rellenes por rellenar. Una respuesta clara que termina medio minuto antes es mejor que una que se corta a la mitad.
- Háblale a alguien. Imagina que le cuentas la respuesta a una sola persona, por ejemplo a quien te invitó al proceso. Tu tono se volverá más cálido por sí solo.
Si tienes dudas sobre cómo se van a usar, evaluar o conservar tus grabaciones, tienes derecho a preguntarlo. Una empresa seria sabrá explicártelo.
Cuando la tecnología falla
Incluso con buena preparación, la imagen se te puede congelar o el wifi se puede caer. Eso no dice nada de ti como candidato; cómo reaccionas, sí. Así puedes actuar:
- Di lo que está pasando. «No le oigo bien, voy a apagar un momento la cámara para aligerar la conexión» es perfectamente válido. Mantén la calma y la amabilidad.
- Vuelve a conectarte si la imagen se queda realmente bloqueada y, al volver, resume en pocas palabras dónde te habías quedado.
- Ten un plan B. Apunta de antemano el teléfono de la persona de selección. Si no consigues reconectarte en unos minutos, llama o envía un mensaje breve y propón seguir por teléfono o buscar otro momento.
- En una entrevista grabada: haz una captura de pantalla del mensaje de error y escribe enseguida a la persona de contacto explicando lo ocurrido. No esperes con la esperanza de que nadie se dé cuenta.
Practica antes, delante de la cámara
La mejor preparación es verte a ti mismo unas cuantas veces. Graba dos o tres respuestas con el móvil o el portátil y míralas dos veces: una sin sonido, para ver hacia dónde miras y qué hacen tus manos, y otra solo con el audio, para escuchar tu ritmo y tus muletillas. Al principio cuesta, pero en pocos minutos ves lo que de otro modo te llevaría una entrevista entera descubrir.
¿Quieres practicar de forma más dirigida? En el Simulador de Entrevistas de MARA recibes preguntas adaptadas al puesto al que te presentas, y con Interview Pro practicas tus respuestas en voz alta, con audio o vídeo, y recibes feedback de la IA sobre aspectos como el ritmo, las muletillas y la estructura. Puedes repetir hasta que tus respuestas fluyan, sin que dependa de ello una candidatura real.
Conclusión
Una entrevista por videollamada no es solo una entrevista normal con una cámara en medio, pero tampoco es nada del otro mundo. Prueba la técnica el día antes, coloca la cámara a la altura de los ojos con la luz de frente, mira al objetivo en los momentos que importan y habla un poco más pausado de lo habitual. Prepara tus respuestas con una estructura clara y practícalas unas cuantas veces ante la cámara. Así, durante la entrevista, tu atención estará donde debe estar: en lo que tienes que contar.